Todos los hombres de todas las épocas están implicados en el pecado de Adán como género humano, a esto se le llama el pecado original. Cuando Adán pecó, en él pecó también toda la raza humana. El único que ha vivido sin pecado de ningún tipo es Jesús, el Cristo, el único Hijo de Dios. ¿Y qué pasa con la virgen María? ¿También vivió sin pecado original?
Juan Carlos – Oye, Horacio ¿qué sabes de la virgen?
Horacio – Pues que fue la madre de Jesús, que nació sin pecado original y que ascendió al cielo
Juan Carlos – ¿De dónde obtuviste la información?
Horacio – Juan Carlos, ya de plano, por supuesto que del catecismo. Y de lo que nos enseña el padre.
Juan Carlos – Oye, pero ¿Qué no se supone que deberíamos obtener la información de la Biblia?
Horacio – Pues sí, también de la Biblia, pero lo referente a la virgen maría, me lo ha enseñado el padre y el catecismo.
Juan Carlos – entonces, estás seguro de que la virgen nunca pecó.
Horacio – Por supuesto, por eso es la inmaculada concepción, desde antes de nacer ya había sido redimida de su pecado original. Ella no tuvo pecado original.
Juann Carlos – ¡Ah!, bueno, sí tú lo dices, lo creeré.
La Verdad de la Palabra
Se inclina Dios desde el cielo, mira a los hijos de Adán, ¿habrá alguno que valga, siquiera uno que busque al Señor? Todos están descarriados, y juntos se han corrompido. No queda ni un hombre honrado ni uno de muestra siquiera. Salmos 14:2-3
No hay nadie bueno, ni siquiera uno. No hay ninguno sensato, nadie que busque a Dios. Todos se han extraviado, ya no sirven para nada. No hay quien obre el bien, ni siquiera uno. Romanos 3:11-12
No hay distinción de personas, pues todos pecaron y están faltos de la gloria de dios. Romanos 3:22b-23
María dijo entonces: Proclama mi alma la grandeza del Señor, y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador. Lucas 1:46-47
Las citas han sido tomadas de la Biblia Latinoamericana.
Para reflexionar:
¿Es la virgen María hija de Adán?
De los hijos de Adán ¿Cuántos hay descarriados y se han corrompidos?
¿Cuántos han pecado?
Si María no tiene pecado ¿Cómo es que llama a Dios su Salvador? ¿De que habría de salvarla si no es del pecado?
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sábado, enero 12, 2008
jueves, agosto 30, 2007
El Cuerpo de Cristo ¿Se Come?
En los textos de la Biblia encontramos el uso de lenguaje figurado. Este tipo de lenguaje es aquél en el que se le da a las palabras un sentido diferente del sentido literal y su propósito es aclarar una idea.
Jesús utilizó este tipo de lenguaje. Algunos ejemplos son: "Yo soy la puerta” (Juan 10:7,9). ¿Es Jesús una puerta en el sentido literal? ¡No! Más bien, Jesús está indicando que es por medio de él que entramos al cielo, a la presencia del Padre. Jesús también dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre” (Juan 6:35). ¿Es Jesús un pan en el sentido literal? ¡No! Más bien Jesús está diciendo que debemos ir a Él para que nuestro espíritu esté saciado de la presencia de Dios. Otro ejemplo, Jesús dijo: “Yo soy la vid” (Juan 15:1,5). ¿Es Jesús una vid en el sentido literal? ¡No! Jesús está diciendo que dependemos de Él para llevar fruto espiritual para Dios.
Cuando Jesús estuvo con sus discípulos en la última cena, dijo refiriéndose al pan que estaban comiendo: “Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado” (Lucas 22:19). Ese pan ¿era literalmente el cuerpo de Jesús? Necesariamente tenemos que contestar enfáticamente otra vez: ¡No! Jesús estaba diciendo que su cuerpo iba a ser entregado como sacrificio por los pecados del mundo.
Isaías nos aclara certeramente que Jesús estaba hablando en sentido figurado en las profecías que dio acerca de Jesús: “...mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca... Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado...” (Isaías 53:6b-7,10). Se lee perfectamente aquí, que lo que quita el pecado del mundo es la muerte de Jesús en la cruz.
Veamos la segunda parte de Lucas 22:19 Cuando Jesús dijo: “haced esto en memoria de mí”, Jesús no se refería a convertir el pan en su cuerpo o cosa semejante, se refería a participar de una comida en la cual hubiera pan para recordar que Él había entregado su cuerpo a la muerte en la cruz como sacrificio por los pecados del mundo.
Reflexionemos un poco:
Los discípulos ¿Se comieron el día de la última cena el cuerpo de Jesús?
¿Había que comerse el cuerpo de Jesús para que los pecados pudieran ser perdonados?
¿Jesús entregó su cuerpo en la última cena o en la cruz?
Cuándo Jesús dijo que era: el buen pastor, la puerta, la vid, el pan, etc. ¿Lo estaba diciendo de manera literal?
Jesús sabía que Él era el sacrificio perfecto para pagar por los pecados, por eso Juan el Bautista le llamó “el Cordero de Dios que quita el pecado del mudo”. Juan el Bautista está usando también lenguaje figurado. ¡Jesús no fue un cordero de manera literal!
La sola idea de comer el cuerpo de alguien es inconcebible, ni aún representado éste en un pan, galleta u oblea. Mucho menos esto va a quitar los pecados. El precio por la expiación de los pecados, es la muerte (Romanos 3:23) y debe haber derramamiento de sangre (Hebreos 9:22).
El sacrificio del cuerpo de Jesús, su muerte, fue una sola vez y para siempre, (véase el artículo “La Muerte de Jesucristo ¿Solo Una Vez o Muchas Veces?”) porque con esa única muerte nuestra deuda con Dios queda saldada.
Jesús utilizó este tipo de lenguaje. Algunos ejemplos son: "Yo soy la puerta” (Juan 10:7,9). ¿Es Jesús una puerta en el sentido literal? ¡No! Más bien, Jesús está indicando que es por medio de él que entramos al cielo, a la presencia del Padre. Jesús también dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre” (Juan 6:35). ¿Es Jesús un pan en el sentido literal? ¡No! Más bien Jesús está diciendo que debemos ir a Él para que nuestro espíritu esté saciado de la presencia de Dios. Otro ejemplo, Jesús dijo: “Yo soy la vid” (Juan 15:1,5). ¿Es Jesús una vid en el sentido literal? ¡No! Jesús está diciendo que dependemos de Él para llevar fruto espiritual para Dios.
Cuando Jesús estuvo con sus discípulos en la última cena, dijo refiriéndose al pan que estaban comiendo: “Esto es mi cuerpo que por vosotros es dado” (Lucas 22:19). Ese pan ¿era literalmente el cuerpo de Jesús? Necesariamente tenemos que contestar enfáticamente otra vez: ¡No! Jesús estaba diciendo que su cuerpo iba a ser entregado como sacrificio por los pecados del mundo.
Isaías nos aclara certeramente que Jesús estaba hablando en sentido figurado en las profecías que dio acerca de Jesús: “...mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca... Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado...” (Isaías 53:6b-7,10). Se lee perfectamente aquí, que lo que quita el pecado del mundo es la muerte de Jesús en la cruz.
Veamos la segunda parte de Lucas 22:19 Cuando Jesús dijo: “haced esto en memoria de mí”, Jesús no se refería a convertir el pan en su cuerpo o cosa semejante, se refería a participar de una comida en la cual hubiera pan para recordar que Él había entregado su cuerpo a la muerte en la cruz como sacrificio por los pecados del mundo.
Reflexionemos un poco:
Los discípulos ¿Se comieron el día de la última cena el cuerpo de Jesús?
¿Había que comerse el cuerpo de Jesús para que los pecados pudieran ser perdonados?
¿Jesús entregó su cuerpo en la última cena o en la cruz?
Cuándo Jesús dijo que era: el buen pastor, la puerta, la vid, el pan, etc. ¿Lo estaba diciendo de manera literal?
Jesús sabía que Él era el sacrificio perfecto para pagar por los pecados, por eso Juan el Bautista le llamó “el Cordero de Dios que quita el pecado del mudo”. Juan el Bautista está usando también lenguaje figurado. ¡Jesús no fue un cordero de manera literal!
La sola idea de comer el cuerpo de alguien es inconcebible, ni aún representado éste en un pan, galleta u oblea. Mucho menos esto va a quitar los pecados. El precio por la expiación de los pecados, es la muerte (Romanos 3:23) y debe haber derramamiento de sangre (Hebreos 9:22).
El sacrificio del cuerpo de Jesús, su muerte, fue una sola vez y para siempre, (véase el artículo “La Muerte de Jesucristo ¿Solo Una Vez o Muchas Veces?”) porque con esa única muerte nuestra deuda con Dios queda saldada.
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jueves, agosto 16, 2007
La Muerte de Jesucristo ¿Sólo Una Vez o Muchas Veces?
La muerte de los seres humanos es segura, y para todos es algo que inquieta en diferentes medidas. Sin embargo, ha habido una muerte diferente a la de los demás seres humanos que han transitado por esta tierra: La muerte de Jesucristo. Lo que hace diferente la muerte de Jesucristo es que ha sido un sacrificio por los pecados de la humanidad. Este sacrificio ¿puede repetirse muchas veces?
Tere – Consuelo ¿qué es la misa?
Consuelo – Pues es el santísimo sacrificio de la nueva alianza.
Tere – ¿Me puedes explicar un poco más?
Consuelo – Sí, Tere, con mucho gusto. Mira Jesús vino a la tierra y murió como sacrificio por nuestros pecados en la cruz. Cada vez que se ofrece una misa, Cristo se ofrece otra vez a sí mismo como víctima de su Padre Celestial, igual que lo hizo en la cruz, aunque no hay derramamiento de sangre.
Tere – Oye, entonces cada vez que tenemos una misa, se está ofreciendo nuevamente un sacrificio por nuestros pecados ¿Pero cómo?
Consuelo – Mira, la misa presenta de forma sacramental el sacrificio de Cristo en el calvario. Esto sucede cuando el sacerdote consagra el pan y el vino. Es así que Cristo se ofrece a sí mismo una y otra vez en santo sacrificio de la misa. Además es mediante la misa que las gracias que Cristo obtuvo por nosotros se nos aplican; por eso es tan importante asistir a misa todos los domingos.
La Verdad de la Palabra
Y a diferencia de los sumos sacerdotes terrenales, que todos los años ofrecen sangre animal en el Lugar Santísimo, Cristo se ofreció sólo una vez. Si hubiera sido necesario ofrecerse repetidas veces, varias veces habría muerto desde el principio del mundo. ¡Pero no! Ahora, en la consumación de los siglos, una vez y por todas en la cruz se ofreció en sacrificio para quitar de en medio el pecado.
Hebreos 9:25-26 (La Biblia al Día Internacional)
Pero Cristo se entregó a Dios en sacrificio único y permanente, y luego se sentó en el más alto sitio de honor a la derecha de Dios.
Hebreos 10:12 (La Biblia al Día Internacional)
Cristo fue ofrecido una sola vez en sacrificio por los pecados de muchos.
Hebreos 9:28 (La Biblia al Día Internacional)
Tere – Consuelo ¿qué es la misa?
Consuelo – Pues es el santísimo sacrificio de la nueva alianza.
Tere – ¿Me puedes explicar un poco más?
Consuelo – Sí, Tere, con mucho gusto. Mira Jesús vino a la tierra y murió como sacrificio por nuestros pecados en la cruz. Cada vez que se ofrece una misa, Cristo se ofrece otra vez a sí mismo como víctima de su Padre Celestial, igual que lo hizo en la cruz, aunque no hay derramamiento de sangre.
Tere – Oye, entonces cada vez que tenemos una misa, se está ofreciendo nuevamente un sacrificio por nuestros pecados ¿Pero cómo?
Consuelo – Mira, la misa presenta de forma sacramental el sacrificio de Cristo en el calvario. Esto sucede cuando el sacerdote consagra el pan y el vino. Es así que Cristo se ofrece a sí mismo una y otra vez en santo sacrificio de la misa. Además es mediante la misa que las gracias que Cristo obtuvo por nosotros se nos aplican; por eso es tan importante asistir a misa todos los domingos.
La Verdad de la Palabra
Y a diferencia de los sumos sacerdotes terrenales, que todos los años ofrecen sangre animal en el Lugar Santísimo, Cristo se ofreció sólo una vez. Si hubiera sido necesario ofrecerse repetidas veces, varias veces habría muerto desde el principio del mundo. ¡Pero no! Ahora, en la consumación de los siglos, una vez y por todas en la cruz se ofreció en sacrificio para quitar de en medio el pecado.
Hebreos 9:25-26 (La Biblia al Día Internacional)
Pero Cristo se entregó a Dios en sacrificio único y permanente, y luego se sentó en el más alto sitio de honor a la derecha de Dios.
Hebreos 10:12 (La Biblia al Día Internacional)
Cristo fue ofrecido una sola vez en sacrificio por los pecados de muchos.
Hebreos 9:28 (La Biblia al Día Internacional)
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jueves, junio 07, 2007
Sí, Soy Pecador y Quiero Ser Libre. Pero ¿Cómo?
Mario y Rafael, han reconocido que necesitan ayuda. Se han dado cuenta de que sus pasiones (pecados) los domina, los tiene presos. Han escuchado que hay un Libertador, que puede no solo perdonar sus pecados sino liberarlos de su dominio. Pero ¿cómo se apropian de esta verdad? Veamos, ¿dónde se quedó su conversación? ¡Ah, sí! Aquí:
Mario – Oye Rafael ¿tú crees que haya modo de salir de este pozo tan profundo?
Rafael – Pues mira no estoy muy seguro, pero un vecino me ha estado hablando de algo medio raro, dice que Jesús me puede ayudar. Pero eso de la religión no es para mí.
Mario – De plano que no sé si esto es casualidad, pero resulta que la prima de mi esposa se dice “cristiana”, y le dice a mi esposa (que por supuesto se las huele en qué ando metido) que Jesucristo es la respuesta a nuestros problemas. ¿Será coincidencia?
Rafael – No sé. Lo que sí sé es que eso de ir a misa, ir al sacerdote, confesarte y todo el rollo no me late. Yo creo que consigo más si voy a “Alcohólicos Anónimos”.
Mario – No estés tan seguro. Además allí tienes que ir todos los días, imagínate qué latita. Por otro lado, que yo sepa, la prima de mi esposa no va a misa. Dice que va al “servicio” los domingos.
Rafael – Pues mi vecino dice que lo que necesito es arrepentirme de mis pecados, aceptar a Cristo y con esto soy salvo y comienzo una relación personal con Dios. No entiendo muy bien todo esto que me dice, pero mira, me dio este folletito.
Mario – A ver, déjame verlo.
La Verdad de la Palabra.
SEIS PASOS BÍBLICOS PARA SALVACIÓN (libertad del pecado y de la condenación eterna)
1. RECONOCER QUE ERES PECADOR.
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Lucas 18:13
2. ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS (Es decir, desear con todas tus fuerzas no seguir pecando).
Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:3
Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de consuelo. Hechos 3:19
3. CONFESAR TUS PECADOS A DIOS Y A JESUCRISTO COMO TU SEÑOR.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 1ª Juan 1.9
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Romanos 10:9
4. DESECHAR TU FORMA DE VIDA Y BUSCAR A DIOS.
Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Isaías 55:7
5. CREER QUE EL CASTIGO (PENITENCIA) POR TUS PECADOS FUE LA
MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ, Y QUE LA SANGRE DE CRISTO TE LIMPIA
DE TUS PECADOS
De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16
En él (Jesucristo) tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las
riquezas de su gracia. Efesios 1:7
Y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1ª Juan 1:7 b
6. RECIBIR A JESUCRISTO COMO TU ÚNICO SEÑOR Y SALVADOR.
Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser
cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el
cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:11-12
Si deseas ser libre de tus pecados y obtener la salvación de tu alma, te invito a que
digas con todo tu corazón esta oración:
“Señor, yo reconozco que soy pecador y que he pecado contra ti, con todo mi corazón ya
no deseo pecar más, me arrepiento de mis pecados. Hoy creo tu palabra que dice que
Jesús murió en la cruz para pagar por mis pecados. Te pido que me perdones. Jesús creo
que tu sangre derramada en la cruz me limpia de mis pecados, y hoy te recibo como mí
Señor y mi Salvador, ven y toma el control de mi vida. Gracias Señor Jesús por tu
salvación”.
Si has hecho esta oración, te recomiendo 3 cosas:
1. Lee la Biblia todos los días, empieza con el nuevo testamento, es la forma en que Dios te habla.
2. Platica con Dios también todos los días, cuéntale cómo te sientes, qué necesitas y pon tu vida en sus manos.
3. Busca un lugar dónde se enseñe la palabra de Dios y puedas reunirte con otros cristianos.
Mario – Oye Rafael ¿tú crees que haya modo de salir de este pozo tan profundo?
Rafael – Pues mira no estoy muy seguro, pero un vecino me ha estado hablando de algo medio raro, dice que Jesús me puede ayudar. Pero eso de la religión no es para mí.
Mario – De plano que no sé si esto es casualidad, pero resulta que la prima de mi esposa se dice “cristiana”, y le dice a mi esposa (que por supuesto se las huele en qué ando metido) que Jesucristo es la respuesta a nuestros problemas. ¿Será coincidencia?
Rafael – No sé. Lo que sí sé es que eso de ir a misa, ir al sacerdote, confesarte y todo el rollo no me late. Yo creo que consigo más si voy a “Alcohólicos Anónimos”.
Mario – No estés tan seguro. Además allí tienes que ir todos los días, imagínate qué latita. Por otro lado, que yo sepa, la prima de mi esposa no va a misa. Dice que va al “servicio” los domingos.
Rafael – Pues mi vecino dice que lo que necesito es arrepentirme de mis pecados, aceptar a Cristo y con esto soy salvo y comienzo una relación personal con Dios. No entiendo muy bien todo esto que me dice, pero mira, me dio este folletito.
Mario – A ver, déjame verlo.
La Verdad de la Palabra.
SEIS PASOS BÍBLICOS PARA SALVACIÓN (libertad del pecado y de la condenación eterna)
1. RECONOCER QUE ERES PECADOR.
Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Pero el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Lucas 18:13
2. ARREPENTIRTE DE TUS PECADOS (Es decir, desear con todas tus fuerzas no seguir pecando).
Os digo: no, antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:3
Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de consuelo. Hechos 3:19
3. CONFESAR TUS PECADOS A DIOS Y A JESUCRISTO COMO TU SEÑOR.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. 1ª Juan 1.9
Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Romanos 10:9
4. DESECHAR TU FORMA DE VIDA Y BUSCAR A DIOS.
Deje el impío su camino y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. Isaías 55:7
5. CREER QUE EL CASTIGO (PENITENCIA) POR TUS PECADOS FUE LA
MUERTE DE JESÚS EN LA CRUZ, Y QUE LA SANGRE DE CRISTO TE LIMPIA
DE TUS PECADOS
De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. Juan 3:16
En él (Jesucristo) tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las
riquezas de su gracia. Efesios 1:7
Y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. 1ª Juan 1:7 b
6. RECIBIR A JESUCRISTO COMO TU ÚNICO SEÑOR Y SALVADOR.
Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser
cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el
cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. Hechos 4:11-12
Si deseas ser libre de tus pecados y obtener la salvación de tu alma, te invito a que
digas con todo tu corazón esta oración:
“Señor, yo reconozco que soy pecador y que he pecado contra ti, con todo mi corazón ya
no deseo pecar más, me arrepiento de mis pecados. Hoy creo tu palabra que dice que
Jesús murió en la cruz para pagar por mis pecados. Te pido que me perdones. Jesús creo
que tu sangre derramada en la cruz me limpia de mis pecados, y hoy te recibo como mí
Señor y mi Salvador, ven y toma el control de mi vida. Gracias Señor Jesús por tu
salvación”.
Si has hecho esta oración, te recomiendo 3 cosas:
1. Lee la Biblia todos los días, empieza con el nuevo testamento, es la forma en que Dios te habla.
2. Platica con Dios también todos los días, cuéntale cómo te sientes, qué necesitas y pon tu vida en sus manos.
3. Busca un lugar dónde se enseñe la palabra de Dios y puedas reunirte con otros cristianos.
viernes, junio 01, 2007
El Libertador
Hay esclavos en pleno siglo XXI, esclavos del pecado. Muchos no se han dado cuenta de que son esclavos, pero lo son. Para aquellos que reconocen que el pecado los domina (cualquiera que éste sea, mentir, robar, matar, fornicar, etc.) si desean ser libres, es decir, si quieren de verdad dejar de pecar, hay esperanza, puesto que existe un libertador que libera para siempre.
Rafael – Mario, ¿todavía sigues con tu amante?
Mario – Pues sí, me doy cuenta que no me conviene, de hecho ¡no sabes cómo quisiera dejarla!, pero no puedo. Es algo así como que la situación me domina.
Rafael – ¿Ni siquiera te sirve pensar en tu familia, en tus hijos, en lo que estás perdiendo?
Mario – Pues no, ya lo he intentado, la dejo de ver un tiempo, un mes a lo más, y luego regreso a lo mismo. Y tú ¿ya dejaste de emborracharte?
Rafael – Pues mira, yo también tengo períodos, algunos de casi dos meses, en que no tomo. Pero luego, otra vez, como que ya no puedo aguantar más y ¡a beber se ha dicho! A veces no sé ni cómo llego a la casa y cuando me despierto, solo veo la cara de mi esposa y a mis hijas. De verdad que estoy desesperado. Me duele terriblemente el corazón.
Mario – Oye Rafael ¿tú crees que haya modo de salir de este pozo tan profundo?
La Verdad de la Palabra
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Mateo 1:21
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.” Y enrollando el libro, (Jesús) lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Lucas 4:18-21
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:34-36
Énfasis propio. Versión Reina-Valera 1960.
Rafael – Mario, ¿todavía sigues con tu amante?
Mario – Pues sí, me doy cuenta que no me conviene, de hecho ¡no sabes cómo quisiera dejarla!, pero no puedo. Es algo así como que la situación me domina.
Rafael – ¿Ni siquiera te sirve pensar en tu familia, en tus hijos, en lo que estás perdiendo?
Mario – Pues no, ya lo he intentado, la dejo de ver un tiempo, un mes a lo más, y luego regreso a lo mismo. Y tú ¿ya dejaste de emborracharte?
Rafael – Pues mira, yo también tengo períodos, algunos de casi dos meses, en que no tomo. Pero luego, otra vez, como que ya no puedo aguantar más y ¡a beber se ha dicho! A veces no sé ni cómo llego a la casa y cuando me despierto, solo veo la cara de mi esposa y a mis hijas. De verdad que estoy desesperado. Me duele terriblemente el corazón.
Mario – Oye Rafael ¿tú crees que haya modo de salir de este pozo tan profundo?
La Verdad de la Palabra
Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Mateo 1:21
“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor.” Y enrollando el libro, (Jesús) lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. Lucas 4:18-21
Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:34-36
Énfasis propio. Versión Reina-Valera 1960.
jueves, mayo 24, 2007
El Esclavo
La esclavitud está abolida totalmente en pleno siglo XXI. Es entonces imposible pensar que en el año 2007 haya esclavos. Al menos eso pensamos la mayoría de nosotros ¿o no? Pero ahora la pregunta: ¿habrá algún tipo de esclavitud que todavía exista?
Fernanda – Rodrigo, ¿ya hiciste tu tarea sobre la esclavitud?
Rodrigo – Por supuesto, ya sabes que soy muy cumplido con todas mis tareas. ¿Por qué?
Fernanda – Es que necesito alguna información, y si tú la tienes en tu tarea me ahorras trabajo de investigación.
Rodrigo – ¿Qué quieres saber?
Fernanda – Tres preguntas. La primera es: ¿qué es la esclavitud?, la segunda: ¿cuándo fue abolida la esclavitud? Y por último: ¿qué país fue el último en abolirla?
Rodrigo – Pues sí tengo los datos. Aquí te los doy:
Definición: Esclavitud, estado social definido por la ley y las costumbres como la forma involuntaria de servidumbre humana más absoluta.
¿Cuándo fue abolida? Dinamarca fue el primer país europeo que abolió el comercio de esclavos en 1792, seguido del Reino Unido en 1807 y de Estados Unidos en 1810, aunque en este último hubo que esperar a que finalizara la Guerra Civil (1865) para que se aboliera definitivamente en todo el país. México la abolió en 1813, Venezuela y Colombia en 1821, y Uruguay en 1869. Cuba la abolió en 1886.
¿El último país en abolirla? En Brasil la esclavitud perduró hasta 1888.
Fernanda – Oye Ro, ¿tú crees que hoy haya esclavos?
Rodrigo – ¡Ay Fer! ¡Por supuesto que no!
La Verdad de la Palabra
Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Juan 8:33-34
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Romanos 6:16
Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. 2 Pedro 2:19
Énfasis propio. Las citas han sido tomadas de la versión Reina-Valera.
Para reflexionar:
¿Habrá algo que te domina y no puedes dejar?
¿No será que estás siendo esclavo del pecado y no te has dado cuenta?
Fernanda – Rodrigo, ¿ya hiciste tu tarea sobre la esclavitud?
Rodrigo – Por supuesto, ya sabes que soy muy cumplido con todas mis tareas. ¿Por qué?
Fernanda – Es que necesito alguna información, y si tú la tienes en tu tarea me ahorras trabajo de investigación.
Rodrigo – ¿Qué quieres saber?
Fernanda – Tres preguntas. La primera es: ¿qué es la esclavitud?, la segunda: ¿cuándo fue abolida la esclavitud? Y por último: ¿qué país fue el último en abolirla?
Rodrigo – Pues sí tengo los datos. Aquí te los doy:
Definición: Esclavitud, estado social definido por la ley y las costumbres como la forma involuntaria de servidumbre humana más absoluta.
¿Cuándo fue abolida? Dinamarca fue el primer país europeo que abolió el comercio de esclavos en 1792, seguido del Reino Unido en 1807 y de Estados Unidos en 1810, aunque en este último hubo que esperar a que finalizara la Guerra Civil (1865) para que se aboliera definitivamente en todo el país. México la abolió en 1813, Venezuela y Colombia en 1821, y Uruguay en 1869. Cuba la abolió en 1886.
¿El último país en abolirla? En Brasil la esclavitud perduró hasta 1888.
Fernanda – Oye Ro, ¿tú crees que hoy haya esclavos?
Rodrigo – ¡Ay Fer! ¡Por supuesto que no!
La Verdad de la Palabra
Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Juan 8:33-34
¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia? Romanos 6:16
Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. 2 Pedro 2:19
Énfasis propio. Las citas han sido tomadas de la versión Reina-Valera.
Para reflexionar:
¿Habrá algo que te domina y no puedes dejar?
¿No será que estás siendo esclavo del pecado y no te has dado cuenta?
Etiquetas:
esclavitud,
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pecado
jueves, mayo 03, 2007
La Penitencia, ¿Es Suficiente?
Hay personas que saben que lo que están haciendo o han hecho está mal a los ojos de Dios y piensan que confesándose, cumpliendo con la penitencia que les asigna el sacerdote, o haciendo mandas y/o promesas van a recibir el perdón de Dios.
Julia – Ana ayer no te vi en misa ¿si fuiste?
Ana – Sí, pero como se me hizo tarde fui en la noche. Necesitaba confesarme, porque discutí con mi marido y le grité cosas horribles. Ya sabes, lo mismo de siempre.
Julia – Bueno, ¿y qué te dijo el padre?
Ana – Pues verás, primero me dio una buena regañada, que por supuesto merecía. Me dejó de penitencia 3 padres nuestros y un rosario. Ya los recé. Así que me siento tranquila, pues me dio la absolución y yo ya cumplí con la penitencia.
Julia - ¡Qué gusto me da! Yo de plano no me siento bien hasta que no me confieso y hago la penitencia. Solo así estoy segura de que Dios ya perdonó mis pecados.
La Verdad de la Palabra.
Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6.23
En quien (Jesucristo) tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia. Efesios 1.7
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión. Hebreos 9:15
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. Hebreos 9:24-28
Las citas han sido tomadas de la versión Reina-Valera (Énfasis propio)
Notas:
Remitir.- Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación. (Diccionario de la Real Academia Española, 22º Edición)
Remisión (la) o el perdón de los pecados se concede en virtud del sacrificio expiatorio de Cristo, Mateo 26:28 (Diccionario de la Santa Biblia)
Julia – Ana ayer no te vi en misa ¿si fuiste?
Ana – Sí, pero como se me hizo tarde fui en la noche. Necesitaba confesarme, porque discutí con mi marido y le grité cosas horribles. Ya sabes, lo mismo de siempre.
Julia – Bueno, ¿y qué te dijo el padre?
Ana – Pues verás, primero me dio una buena regañada, que por supuesto merecía. Me dejó de penitencia 3 padres nuestros y un rosario. Ya los recé. Así que me siento tranquila, pues me dio la absolución y yo ya cumplí con la penitencia.
Julia - ¡Qué gusto me da! Yo de plano no me siento bien hasta que no me confieso y hago la penitencia. Solo así estoy segura de que Dios ya perdonó mis pecados.
La Verdad de la Palabra.
Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6.23
En quien (Jesucristo) tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia. Efesios 1.7
Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión. Hebreos 9:15
Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan. Hebreos 9:24-28
Las citas han sido tomadas de la versión Reina-Valera (Énfasis propio)
Notas:
Remitir.- Perdonar, alzar la pena, eximir o liberar de una obligación. (Diccionario de la Real Academia Española, 22º Edición)
Remisión (la) o el perdón de los pecados se concede en virtud del sacrificio expiatorio de Cristo, Mateo 26:28 (Diccionario de la Santa Biblia)
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jueves, abril 26, 2007
Si Peco ¿Tengo Consecuencias? …Solo si me Descubren.
La mayoría de las personas piensan que las cosas indebidas que hacen no necesariamente traen consecuencias y a veces ni siquiera se les ocurre pensar que estas consecuencias sean negativas. Tampoco se les ocurre pensar que están pecando contra Dios. Veamos dos casos diferentes:
Tomás – Qué pasó, Ernesto, ¿nos vemos en la noche como quedamos?
Ernesto – Por supuesto, todo está listo.
Al día siguiente:
Tomás – Oye, nos salió muy bien la jugada, con lo que vamos a obtener vendiendo lo que robamos de la tienda, ya tenemos para un rato.
Ernesto – Increíble, por un momento pensé que nos podían atrapar, pero ya ves, la patrulla que pasó por allí, ni cuenta se dio que el vidrio estaba roto. Solo hay que ponernos listos con las “jefas”, ya ves que siempre andan preguntando de dónde sacamos dinero.
Tomás – No te apures, ya le dije a mi “jefa” que conseguí una chambita. Así que mientras no nos atrapen, no hay nada de qué preocuparse.
Leticia – Oye, ¿Cómo te fue ayer en la tarde?
Andrea – Increíble, Pepe me llevó a un hotel bien caro. La pasamos de lujo. Y cuando regresé, mi mamá ni cuenta se dio. Tan creída que había ido a la escuela como siempre.
Leticia – Pero te estás cuidando ¿verdad? No vayas a salir embarazada.
Andrea- ¡Claro que me cuido, si no soy tonta! No quiero consecuencias.
La Verdad de la Palabra
Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Isaías 59:2
Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Mateo 5:21-22
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5.19-21
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Versión Reina-Valera (énfasis propio)
Tomás – Qué pasó, Ernesto, ¿nos vemos en la noche como quedamos?
Ernesto – Por supuesto, todo está listo.
Al día siguiente:
Tomás – Oye, nos salió muy bien la jugada, con lo que vamos a obtener vendiendo lo que robamos de la tienda, ya tenemos para un rato.
Ernesto – Increíble, por un momento pensé que nos podían atrapar, pero ya ves, la patrulla que pasó por allí, ni cuenta se dio que el vidrio estaba roto. Solo hay que ponernos listos con las “jefas”, ya ves que siempre andan preguntando de dónde sacamos dinero.
Tomás – No te apures, ya le dije a mi “jefa” que conseguí una chambita. Así que mientras no nos atrapen, no hay nada de qué preocuparse.
Leticia – Oye, ¿Cómo te fue ayer en la tarde?
Andrea – Increíble, Pepe me llevó a un hotel bien caro. La pasamos de lujo. Y cuando regresé, mi mamá ni cuenta se dio. Tan creída que había ido a la escuela como siempre.
Leticia – Pero te estás cuidando ¿verdad? No vayas a salir embarazada.
Andrea- ¡Claro que me cuido, si no soy tonta! No quiero consecuencias.
La Verdad de la Palabra
Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír. Isaías 59:2
Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Mateo 5:21-22
Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Gálatas 5.19-21
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Versión Reina-Valera (énfasis propio)
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jueves, abril 12, 2007
Pecador ¿Yo?
Antonio y José María platican de su última conquista, son dos jóvenes universitarios que viven en nuestro mundo moderno, llenos de energía y muy contentos con su vida.
Antonio – Oye Chema, qué onda con la chava del otro día. ¿Sigues saliendo con ella?
José maría – Pues no, fíjate que salimos a tomar un café y me hizo algunas preguntas que no entendí por qué las hizo, pero no me gustaron.
Antonio – ¿Cómo cuales?
José María – Déjame recordar… ¡Ah, sí! Me preguntó si ya me había arrepentido de mis pecados. Le dije: ¿Oye, de qué hablas? Mira no es que sea un santo, pero sí estoy seguro que no soy tan malo. ¿No se te hace raro? ¿Quién te pregunta semejante cosa?
Antonio – No pues sí, de plano que quién sabe qué onda se traiga.
José María – Y eso no es todo, que me dice: ¿nunca has dicho una mentira?, bueno, sí… Pero y eso ¿qué? ¿Te has emborrachado alguna vez? Un par de veces, pero no me quedaron ganas de volverlo a hacer. ¿No te has acostado con alguien? También sólo unas cuantas veces. Y muy enfáticamente me responde: Pues todo eso es pecado. Hasta allí aguanté. Le dije que ya era tarde y nos fuimos, por supuesto cambié la conversación a la fiesta del viernes.
Antonio – Oye, ¡qué tipa tan rara! Lo bueno es que no caíste en sus redes.
José María – Una mentira… ¡pecado! ¡Que se te pasen las copas un poquito! ¡Que te pases un ratito a gusto con una chava! Pecador ¿yo?, ¡Ja, ja, ja! Esta sí que vive en el siglo antepasado, no el veinte, sino el XIX.
Antonio – De hoy en adelante te voy a llamar ¡Pecador, pecador!
José María – Oye, ¡qué te pasa! No molestes, mejor no te hubiera dicho nada.
La Verdad de la Palabra
No os embriaguéis de vino, en el cual está el desenfreno. Llenaos, al contrario, del Espíritu. Efesios 5:18
Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa un hombre, fuera de su cuerpo queda; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo. 1ª Corintios 6:18
No os engañéis unos a otros. Colosenses 3:9ª
El que comete pecado, traspasa Ley, porque pues el pecado es transgresión de la Ley. 1ª Juan 3:4
Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5:19,20
Antonio – Oye Chema, qué onda con la chava del otro día. ¿Sigues saliendo con ella?
José maría – Pues no, fíjate que salimos a tomar un café y me hizo algunas preguntas que no entendí por qué las hizo, pero no me gustaron.
Antonio – ¿Cómo cuales?
José María – Déjame recordar… ¡Ah, sí! Me preguntó si ya me había arrepentido de mis pecados. Le dije: ¿Oye, de qué hablas? Mira no es que sea un santo, pero sí estoy seguro que no soy tan malo. ¿No se te hace raro? ¿Quién te pregunta semejante cosa?
Antonio – No pues sí, de plano que quién sabe qué onda se traiga.
José María – Y eso no es todo, que me dice: ¿nunca has dicho una mentira?, bueno, sí… Pero y eso ¿qué? ¿Te has emborrachado alguna vez? Un par de veces, pero no me quedaron ganas de volverlo a hacer. ¿No te has acostado con alguien? También sólo unas cuantas veces. Y muy enfáticamente me responde: Pues todo eso es pecado. Hasta allí aguanté. Le dije que ya era tarde y nos fuimos, por supuesto cambié la conversación a la fiesta del viernes.
Antonio – Oye, ¡qué tipa tan rara! Lo bueno es que no caíste en sus redes.
José María – Una mentira… ¡pecado! ¡Que se te pasen las copas un poquito! ¡Que te pases un ratito a gusto con una chava! Pecador ¿yo?, ¡Ja, ja, ja! Esta sí que vive en el siglo antepasado, no el veinte, sino el XIX.
Antonio – De hoy en adelante te voy a llamar ¡Pecador, pecador!
José María – Oye, ¡qué te pasa! No molestes, mejor no te hubiera dicho nada.
La Verdad de la Palabra
No os embriaguéis de vino, en el cual está el desenfreno. Llenaos, al contrario, del Espíritu. Efesios 5:18
Huid de la fornicación. Cualquier pecado que cometa un hombre, fuera de su cuerpo queda; pero el que fornica, peca contra su propio cuerpo. 1ª Corintios 6:18
No os engañéis unos a otros. Colosenses 3:9ª
El que comete pecado, traspasa Ley, porque pues el pecado es transgresión de la Ley. 1ª Juan 3:4
Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5:19,20
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jueves, marzo 29, 2007
¿Arrepentirme yo? ¿De qué?
La sociedad y sus filosofías o las modas, nos hacen desviarnos de la realidad espiritual que Dios ve. Lo que hace unos años era visto verdaderamente como algo horrible, hoy se ve de manera muy natural. Hemos aceptado como sociedad que el pecado no existe, es relativo a la cultura y al vivir de cada quien. Los pecadores solo son aquellos que matan, secuestran y se drogan, ellos son los que necesitan arrepentirse.
Blanca – Rocío ¿fuiste ayer a la junta de la escuela?
Rocío – No, tuve otras cosas qué hacer
Blanca – Pues yo fui y a la entrada me dieron un folletito que decía: ¿Y usted, ya se ha arrepentido de sus pecados? Si no lo ha hecho, le invitamos a que lo haga.
Rocío – ¿Quién te lo dio?
Blanca – Estaba un jovencito como de 16 años repartiendo a todos los papás que llegábamos a la junta.
Rocío – ¿Era de la escuela?
Blanca – No, parecía que estaba allí aprovechando que había gente. ¡Pero imagínate al pobre! ¡Entregándonos ese papelito a nosotros! De plano que nos vio cara de rateros o asesinos. Dime tú ¿En qué pecamos? ¿De qué nos tenemos que arrepentir?
Rocío – De plano que se equivocó de lugar, debería irse a los barrios donde están los pandilleros y los narcos. ¡Ésos sí que tienen de qué arrepentirse!
La Verdad de la Palabra
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 1ª Juan 1:8
Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:2-5
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. Hechos 3:19
La sociedad y sus filosofías o las modas, nos hacen desviarnos de la realidad espiritual que Dios ve. Lo que hace unos años era visto verdaderamente como algo horrible, hoy se ve de manera muy natural. Hemos aceptado como sociedad que el pecado no existe, es relativo a la cultura y al vivir de cada quien. Los pecadores solo son aquellos que matan, secuestran y se drogan, ellos son los que necesitan arrepentirse.
Blanca – Rocío ¿fuiste ayer a la junta de la escuela?
Rocío – No, tuve otras cosas qué hacer
Blanca – Pues yo fui y a la entrada me dieron un folletito que decía: ¿Y usted, ya se ha arrepentido de sus pecados? Si no lo ha hecho, le invitamos a que lo haga.
Rocío – ¿Quién te lo dio?
Blanca – Estaba un jovencito como de 16 años repartiendo a todos los papás que llegábamos a la junta.
Rocío – ¿Era de la escuela?
Blanca – No, parecía que estaba allí aprovechando que había gente. ¡Pero imagínate al pobre! ¡Entregándonos ese papelito a nosotros! De plano que nos vio cara de rateros o asesinos. Dime tú ¿En qué pecamos? ¿De qué nos tenemos que arrepentir?
Rocío – De plano que se equivocó de lugar, debería irse a los barrios donde están los pandilleros y los narcos. ¡Ésos sí que tienen de qué arrepentirse!
La Verdad de la Palabra
Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3:23
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. 1ª Juan 1:8
Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Pensáis que estos galileos, porque padecieron tales cosas, eran más pecadores que todos los galileos? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan en Jerusalén? Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente. Lucas 13:2-5
Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio. Hechos 3:19
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miércoles, marzo 21, 2007
Las Buenas Obras
En este mundo hay gente buena y gente mala. Eso piensa la mayoría de las personas. Y muchas de ellas (por no decir otra vez la mayoría) se consideran entre las buenas. Esas “buenas personas” creen que por sus “buenas obras” pueden llegar al cielo, es decir obtener la salvación.
Margarita – Hola querida sobrina, ¿cómo estás?
Beatriz – Muy bien tía ¿Y tú? ¿Cómo te va con tus visitas al asilo?
Margarita – De maravilla, Bety. Fíjate que ayer estuve platicando con dos ancianitas muy lindas, de esas que no tienen familia. Les llevé un regalito.
Beatriz – Con lo buena que eres y con tantas cosas buenas que haces: tus visitas al asilo y la ayuda que das al orfelinato ¡ya tienes el cielo ganado!
Margarita – La verdad Bety, no es para tanto. Pero estoy dispuesta a esforzarme un poquito más. La semana entrante comienzo con un programa de ayuda a los indigentes, vamos a hacer un bazar cada sábado durante 3 meses. ¿Quisieras donar algo? Recuerda que eso también cuenta como obra de caridad y por supuesto que es a tu favor. Podemos hacer méritos juntas ¿cómo ves?
Beatriz – Me parece una idea excelente, tengo algunas cosas en buen estado que ya no ocupo, ya había pensado en regalarlas y si además el donarlas me da una ayudadita para llegar al cielo ¡es magnífico!
La Verdad de la Palabra
9¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Romanos 3:9-12
8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9
9quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. 2 Timoteo 1:8
5nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Tito 3: 5-7
(Versión: Reina-Valera)
En este mundo hay gente buena y gente mala. Eso piensa la mayoría de las personas. Y muchas de ellas (por no decir otra vez la mayoría) se consideran entre las buenas. Esas “buenas personas” creen que por sus “buenas obras” pueden llegar al cielo, es decir obtener la salvación.
Margarita – Hola querida sobrina, ¿cómo estás?
Beatriz – Muy bien tía ¿Y tú? ¿Cómo te va con tus visitas al asilo?
Margarita – De maravilla, Bety. Fíjate que ayer estuve platicando con dos ancianitas muy lindas, de esas que no tienen familia. Les llevé un regalito.
Beatriz – Con lo buena que eres y con tantas cosas buenas que haces: tus visitas al asilo y la ayuda que das al orfelinato ¡ya tienes el cielo ganado!
Margarita – La verdad Bety, no es para tanto. Pero estoy dispuesta a esforzarme un poquito más. La semana entrante comienzo con un programa de ayuda a los indigentes, vamos a hacer un bazar cada sábado durante 3 meses. ¿Quisieras donar algo? Recuerda que eso también cuenta como obra de caridad y por supuesto que es a tu favor. Podemos hacer méritos juntas ¿cómo ves?
Beatriz – Me parece una idea excelente, tengo algunas cosas en buen estado que ya no ocupo, ya había pensado en regalarlas y si además el donarlas me da una ayudadita para llegar al cielo ¡es magnífico!
La Verdad de la Palabra
9¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.
Romanos 3:9-12
8Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9
9quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. 2 Timoteo 1:8
5nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Tito 3: 5-7
(Versión: Reina-Valera)
viernes, enero 19, 2007
Ésas Palabritas que se Escapan
Cuando conversamos con las personas, de repente, como que hay palabritas que se nos escapan, que no debiéramos decir. Pero cuando discutimos, o estamos enojados, ya no son palabritas, sino palabrotas (bip). ¿Importan acaso las palabras que decimos?
Carlos – Oye, compadre, fíjate que ayer fui a ver al mecánico, y el (bip) me dijo que no tenía listo mi carro. Ya ni la (bip)
Juan – Ya sabes, todos son unos holgazanes, no hay ni a cual irle. ¿Ya supiste lo que hizo el estúpido de Alejandro? Se le olvidó traer los boletos del juego. Ahora hay que ir a recogerlos a su casa
Carlos – No le hagas, y ahora ¿cómo demonios vamos a ir? Vive muy lejos, y ya ves, mi carro está con el (bip) mecánico.
Juan – Pues mira, más vale que consigamos un taxi, porque el méndigo camión se tarda un resto.
La Verdad de la Palabra
Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal, pues yo os digo: Todo el que se encolerice contra su hermano, será reo dante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil” será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehenna (infierno) de fuego.
Mateo 5:21-22 (Biblia de jerusalén)
Nota: Lo que está entre paréntesis, se ha agregado.
Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del Juicio. Porque por tus palabras serás declarado justo y por tus palabras serás condenado.
Mateo 12:36-37 (Biblia de jerusalén)
Cuando conversamos con las personas, de repente, como que hay palabritas que se nos escapan, que no debiéramos decir. Pero cuando discutimos, o estamos enojados, ya no son palabritas, sino palabrotas (bip). ¿Importan acaso las palabras que decimos?
Carlos – Oye, compadre, fíjate que ayer fui a ver al mecánico, y el (bip) me dijo que no tenía listo mi carro. Ya ni la (bip)
Juan – Ya sabes, todos son unos holgazanes, no hay ni a cual irle. ¿Ya supiste lo que hizo el estúpido de Alejandro? Se le olvidó traer los boletos del juego. Ahora hay que ir a recogerlos a su casa
Carlos – No le hagas, y ahora ¿cómo demonios vamos a ir? Vive muy lejos, y ya ves, mi carro está con el (bip) mecánico.
Juan – Pues mira, más vale que consigamos un taxi, porque el méndigo camión se tarda un resto.
La Verdad de la Palabra
Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal, pues yo os digo: Todo el que se encolerice contra su hermano, será reo dante el tribunal; pero el que llame a su hermano “imbécil” será reo ante el Sanedrín; y el que le llame “renegado”, será reo de la gehenna (infierno) de fuego.
Mateo 5:21-22 (Biblia de jerusalén)
Nota: Lo que está entre paréntesis, se ha agregado.
Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del Juicio. Porque por tus palabras serás declarado justo y por tus palabras serás condenado.
Mateo 12:36-37 (Biblia de jerusalén)
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martes, noviembre 07, 2006
Pecados sin Importancia
¿Están en el mismo plano los homicidas y los mentirosos a los ojos de Dios?
Todos sabemos que no somos enteramente buenos ya que por ahí se nos escapan algunas cosas, pequeñeces, como decir mentiras, una que otra vez. Fuera de allí, somos iguales que toda la gente, que la gente buena, es decir, porque no matamos ni robamos ni cosa semejante. ¡Dios guarde la hora! Así piensan Rocío y Antonieta:
Rocío: -Antonieta, hasta que por fin te encuentro, ¿Qué me llamaste? ¿Cómo estás?
Antonieta: -Bien, pero fíjate que le tuve que decir a mi marido, una mentirita, porque fui a ayudarle a mi prima a repartir volantes, y ya sabes, a él no le gusta que ande metida en eso de la política, así que le dije que estuve contigo y con otra amiga desayunando, para que no me vayas a echar de cabeza.
Rocío: -¡No te preocupes! Para eso están las amigas, que al fin y al cabo, una mentira como ésta no le hace mal a nadie.
La Verdad de la Palabra
Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda.
Apocalipsis 21:8 (Biblia de Jerusalén)
¿Están en el mismo plano los homicidas y los mentirosos a los ojos de Dios?
Todos sabemos que no somos enteramente buenos ya que por ahí se nos escapan algunas cosas, pequeñeces, como decir mentiras, una que otra vez. Fuera de allí, somos iguales que toda la gente, que la gente buena, es decir, porque no matamos ni robamos ni cosa semejante. ¡Dios guarde la hora! Así piensan Rocío y Antonieta:
Rocío: -Antonieta, hasta que por fin te encuentro, ¿Qué me llamaste? ¿Cómo estás?
Antonieta: -Bien, pero fíjate que le tuve que decir a mi marido, una mentirita, porque fui a ayudarle a mi prima a repartir volantes, y ya sabes, a él no le gusta que ande metida en eso de la política, así que le dije que estuve contigo y con otra amiga desayunando, para que no me vayas a echar de cabeza.
Rocío: -¡No te preocupes! Para eso están las amigas, que al fin y al cabo, una mentira como ésta no le hace mal a nadie.
La Verdad de la Palabra
Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda.
Apocalipsis 21:8 (Biblia de Jerusalén)
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